Hola!! Como vi que fue bien recibido mi anterior escrito, acá les dejo otros, algunos son cortitos, párrafos pero que en su momento necesitaron ser escritos. Espero que lo disfruten
Si les interesa tengo un blog para que lean más cosas.


1)¿Qué haré en mi ausencia espiritual, cuando los fantasmas no asistan a la fiesta, y tu rostro se cubra de antifaces? Ya no podré reconocerte.
Tomaré todas las manos prestadas pensando que podría ser la tuya.
¿Me harías el honor el concederme esta pieza?
Pero no seré lo suficientemente fuerte para retenerte después de las doce, cuando todos los trajes se hayan ido, y sólo queden los cuerpos efímeros y desnudos.
Entonces, solo entonces, comprendí la capacidad infinita de amar de aquel órgano que algunos suelen llamar "corazón". Y detrás del sillón viejo, y las cartas desparramadas por el suelo que jamás llegué a entregar, estará tu mano.
¿Me harías el honor de concederme esta pieza?


2) Cruzando el extraño puente donde te vi, clavé la mirada
en tus ojos y luego seguí avanzando. No podía detenerme en este punto, o podría
caer, y jamás levantarme.
Sentí miedo de perderte, pero siquiera perderme a mí
mismo me aterrorizaba aún más. Entonces, decliné. Flaqueé el franco; perdí la
apuesta; te negué; me cerré; acuchillé al sentimiento. Y me perdí de todas
formas, absuelto en una nebulosa aún más dolorosa que tu amor no correspondido.
¿Dónde estabas?, ¿Por qué huiste? Tomé tu mano, fría,
pálida, y me dejé caer. Creí haberte sujetado fuerte. Sí, caeríamos juntos.
Juntos, de a uno. Pero en el pavimento, estrellado contra la soledad, sólo
estaba yo. Estiré la mano a medida que te susurraba, ibas perdiendo nitidez. Tu
suave rostro pasó del oscuro a la nada. Y la nada misma, me devolvió una imagen
de quién fui que todavía trato de derrocar.
Los huesos, abandonados a tus palabras, se fueron
rompiendo; mas no importó. No era tal semejante dolor como aceptar tu ida.
Entonces huí, también. No sé cómo, logré levantarme
aunque una parte mía se quedó allí, infinitamente unida al suelo.
Mis piernas delgadas se entregaron a una carrera contra
el tiempo. No fue a ti a quién busqué, fue a mi dignidad. Tampoco la hallé;
había huido con vos.


3) Te miré y me quedé buen rato observando tus rasgos delicados, que aún vos llamas "masculinos".
Te pienso, ahora en la soledad de mi habitación, y me desagradan mis pensamientos.
¿Pensarte, tenerte presente, siquiera llegar a quererte vale la pena? No. Es como una pulsión de muerte. Caminos que conducen hacia la nada misma.
¿Qué es la nada? Sos vos, vos vos, y luego, vos.
Sin embargo, aquélla necesidad de aferrarme a tu lado subconciente reprimido -si es que existe aquél del que estamos hipotéticamente hablando o quizá, sólo soñando- me hace quedar. Stay, stay, stay -out-
¿Escribirte un par de líneas? Inútil.
No puedo pensarte más allá de lo que sos, una criatura. No puedo mirarte bajo el lente de la madurez que aparentás tener porque seguís siendo una criatura para mí. "Cuando vos fuiste, yo fui y volví dos veces".
No deseo expresarme con rencor ni mucho menos, sabés que te aprecio y aprecio aquélla inocencia la cual me hubiese gustado gozar. Tener tu edad y actuar acorde. No, no te apures, no quemes etapas. Viví tus dulces años que no van a volver. Dejá los asuntos de adultos para más adelante, todavía tenés que vivir tus propios errores.
No pienso quedarme -más tiempo- con este rumor de tu espectro, o de lo que deberías ser... porque en la realidad, ¿Quién sos?, o ¿Por qué intento crearte un personaje al cual no pertenecés? No, no sos esa persona y dudo que lo seas, aunque un lado mío sigue pensando que si lo fueras sería más sencillo. Dejaría de buscar (te) para tener (te) para siem(pre).


4) Hablemos de hoy, de ahora. No de ayer ni de mañana.
Hoy vi una foto tuya y te extrañé. Te supe tan lejos. Pero me hice la indiferente: "Ah, no sé quién es". Dije. ¿A quién quise engañar? Si te conozco, y más de lo que pensás.
"Pastillitas del olvido tengan el recuerdo vivo de la noche que la vi bailar. Se movía como loca, inestable y caprichosa. Y era triste, triste como mi ciudad".
El olvido es una fantasía, dice, pero yo no lo creo aunque cueste. Si alguna vez logré olvidar al amor -el primero- que me sacudió el mundo, que me destrozó en dos pedazos como si hubiese pasado un rayo a través de mí; el amor que fue construyendo parte de mi identidad que llegué a odiar, luego a reconciliarme. El amor que define pero duele.
Entonces, también te puedo olvidar a vos. Sí, a vos.
Te hice lugar en mi corazón, en mi mente, dejé de cuestionar cosas superfluas como la vida para cuestionarte y pensarte y tenerte presente y viva. Inventando las razones para hablarte, para consolarte.
¿Puedo decir que durante todo aquél tiempo tuve alguna opción?, ¿Tengo yo el derecho de reclamarte cuando no somos nada? El derecho de pensarte, de soñarte
¿Puedo decir que fue justo todo lo que pasó?, ¿Qué es justo y qué injusto?, ¿Qué importa?
Somos nada, pero vos sos el todo. Y yo, nuevamente nada.
Duele aún más no poder reclamar algo que nunca fue mío. Lo único que me pertenece es mi vida y mis decisiones y eso ya bastante me asusta. Me desanima.
¿Se puede apagar el dolor con un simple botón? Esa respuesta ya la sé. Al dolor hay que atravesarlo, permitir su duelo y seguir de pie, adelante y en vida, dispuesto a ganar más sabiduría. Pero ¿Qué hago con la sabiduría? Mucho, lo sé. No volver a repetir el mismo error. Pero hablando del ahora que son las 19:18 p.m, no hago nada con todo lo que sé. Solo hago la ausencia, como las palabras, como dice mi querida Pizarnik. ¡Claro que te entiendo! Pero... no somos iguales. Vos no estás, andá a saber a dónde fuiste a parar. Creo que te consumió el dolor, dejaste que la muerte te ganara.
Yo estoy acá -aunque a veces quisiera estar allá-
Yo le estoy haciendo frente a mi dolor -pero no deja de doler saberlo-
Mi abuela, mi tía... ¿Me estarán mirando desde arriba?, ¿Podrán sentirse orgullosas de la persona que erguí frente a tanto sufrimiento? Bueno, hago lo que puedo. Y es demasiado. Pero, claro, para mí nunca es bueno ni suficiente. Para mí la vida es injusta, es un constante duelo, la separación del amor no correspondido. ¿Qué es para vos?
¡Carajo, es una vida y ésta vida no se repite!, ¿Qué estás diciendo, pensando?
¡Vida, vida, vida, vida, vida! ESO.
(eso y nada, y todo. Eso, vos, mis pensamientos y yo)