Tema: Trip Report: experiencia con 1P-LSD 100ug

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  1. #1

    Trip Report: experiencia con 1P-LSD 100ug

    ¡Buenas! Por aquí os dejo un resumen de mi primera experiencia con este interesante análogo de lo que en 1943 Albert Hofmann se encargó de sintetizar como LSD-25. Al final incluyo películas que van muy bien con este tipo de alucinógenos.

    Me centraré sobretodo en analizar cómo influyó la experiencia a nivel físico así como en cuestiones más introspectivas que surgieron en el viaje. Que sirva de paso también para todas aquellas personas que quieran experimentar con la sustancia y busquen cierta información o recomendaciones.

    Los blotters (secantes, cartón) de 1P-LSD contienen generalmente 100 microgramos, que fue lo que ingerí vía sublingual. También se puede optar por ir comiéndote cuartos del cartón (25 microgramos) poco a poco para ver cómo reaccionas. En mi caso se deshizo casi por completo a los 15-20 minutos aproximadamente. Lo poco que quedaba de él me encargué de tragarlo.
    La subida fue muy lenta y agradable. Un despegue para nada abrupto. Transcurrió aproximadamente una hora después de consumirlo hasta que empezaron a asomar los primeros síntomas: un sentimiento de euforia muy grande y energía.
    Estaba en ese momento a la entrada de un bosque, notando cómo los colores empezaban a potenciarse considerablemente. En este punto sonaba en mi altavoz The Trip de Still Corners. Me adentré más en él. El primer toque visual lo percibí al observar la base de un tronco. Se contraía y volvía a ensancharse cuando me fijaba en él.

    Llegados hasta aquí y sabiendo ya que el viaje había empezado, me tumbé frente a otro tronco, poniéndome cómodo. Este tipo de drogas psicodélicas se disfrutan mucho ubicándote en un lugar y limitándote a contemplar. Aquí empezó ya el festival de lo visual. Cada vez que centraba la mirada en un punto del paisaje todo parecía las plumas de un pavo real cuando están extendidas. Pues así tal cual era mi visión, un puto mapamundi de plumas o un lienzo de Leonid Afremov (salvando las distancias). En un momento dado observé mi muñeca, y sucedió algo parecido que con el primer tronco que vi. Se encogió y volvió a su tamaño normal.
    Lo verdaderamente interesante de estos viajes es que van por ráfagas, algo que a mí me gusta mucho. Los efectos vienen y van por momentos, dando espacio para momentos de calma.
    Los árboles se doblaban y torcían, el césped parecía estar en ocasiones ligeramente inclinado o, directamente, cuesta abajo. Incluso en una de las cortezas de un árbol lejano parecía vislumbrar palabras escritas.
    Con los ojos cerrados mi imagen era algo más difusa, pero sí recuerdo ver todo en blanco con ligeras (muy ligeras) formas geométricas trazadas.
    La concentración en cualquier actividad aumenta. Dibujando sobre un papel y siguiendo los trazos daba la sensación de ver cómo el dibujo se derretía conforme iba dando forma.
    En cuanto a la música, yo mezclé un poco de todo: desde neo-psicodélica hasta música de la India con sitares pasando por toques más electrónicos. Beatles, Pink Floyd, Cream, Doors, Jefferson Airplane… Animal Collective. No creo que haya un género musical específico para estas experiencias. Busca el que más te guste y creas que te va a hacer disfrutar más durante el viaje.
    Otro detalle es el de los olores y sabores, recuerdo sacar un regaliz de una bolsa y venirme el olor a una distancia considerable. Tenía una mandarina por ahí que también me supo a gloria (los cítricos con LSD son maravillosos).
    En general, ¡todos los sentidos se ven muy potenciados!
    Introspectivamente, la conciencia acerca de lo que uno es -o de lo que es tu Yo- se difumina, forma parte de un todo complementado con tu entorno, el paisaje, la música. Cierto sentimiento de inocencia, vulnerabilidad o pureza exenta de condicionamientos. Un Reset para la mente en muchos aspectos. Aunque esto, claro, es subjetivo. La experiencia ha de vivirse en primera persona por mucho que pueda contar. Nada de lo que diga serviría para explicar con exactitud lo que uno puede experimentar con este tipo de psicotrópicos teniendo en cuenta la multitud de lecturas que cada persona puede sacar en sus viajes.
    Después de un par de horas o tres -no recuerdo muy bien porque aquí la noción del tiempo ya estaba muy distorsionada- me moví a otro punto del bosque. Las visuales fueron cada vez más tenues hasta que quedó un sentimiento muy agradable de plenitud y comodidad. En total bien pudieron ser unas 7-8 horas de viaje (desde las 11:30 de la mañana hasta las 7 aprox.)
    Al salir del bosque y empezar a entrar más en contacto con la gente sí pude percibir un cierto sentimiento de irritabilidad o incomodidad al cruzarme con más personas. Mi recomendación es hacerlo en lugares poco concurridos y tranquilos, con la mente despejada, abierta y en una época en la que no estés pasando por situaciones complicadas y te encuentres bien de ánimo. Imagino que todas estas cosas podrían repercutir luego negativamente en la experiencia. Hay que tener cautela, como con todo, quizás la mente te lleve a replantearte en estos momentos aspectos que simplemente no quieres abarcar o que hagan cambiar tu percepción sobre muchos temas. Y ya sabemos que, si por algo nos caracterizamos, es por ser tremendamente orgullosos y no admitir que, quizás, estábamos equivocados en muchos aspectos y no eramos tan puros como creíamos (¿quién lo es, al fin y al cabo?)
    Respecto al sueño, he visto cómo algunas personas han reportado que les costó dormirse algo más de lo habitual. En lo personal todo lo contrario. En cuanto me metí en la cama me quedé sopa del tirón 10 horas. Caminé mucho ese día, también es cierto.
    Antes de consumirlo os aconsejo documentaros acerca de lo que tenéis entre manos. Yo al menos disfruto con ese proceso. El LSD en general es una sustancia de la que se puede sacar muchísimo partido más allá de su uso recreativo. Es capaz de llevarte a cuestionamientos personales de los que en un estado de conciencia “normal”, quizás, no serías capaz de llegar. De explorarte a ti mismo desde una perspectiva distinta, de desarrollar tu concepto acerca del mundo o de todo lo que te rodea. El LSD no crea dependencia física, aunque el uso habituado pueda llevar a la tolerancia y tener que aumentar las dosis. Personalmente creo que fijar un consumo en un espacio de entre dos-tres meses es una muy buena opción. Hay mucha gente que aún a día de hoy estigmatiza el consumo concienciado de esta sustancia. Es bastante deplorable la falta de información y prejuicios que sigue habiendo al respecto por parte de muchas personas. Estudios de varias universidades ya han publicado en diversas ocasiones una lista de sustancias dañinas tanto para ti como para tu alrededor, estando el LSD en antepenúltima posición sólo por delante de los hongos alucinógenos y la Buprenorfina. Punset nos ofreció en su día en Redes un programa muy interesante al respecto junto a David Nutt, autor de un gran libro como lo es “Drugs”. Incluso el cannabis posee el doble de peligrosidad que el ácido lisérgico (para que nos hagamos una idea).

    Unos libros que os pueden molar si os interesa el tema: “El Infinito Turbulento” de Henri Michaux, “Mi hijo problemático” de Albert Hofmann y “La Experiencia Psicodélica, un manual basado en el Libro Tibetano de los Muertos” de Timothy Leary.

    Profundizando más en la relación entre el LSD y el cine, os dejo unas cuantas películas que pueden llegar a estimular mucho al individuo según mi criterio, tanto en lo visual como en lo meditativo. En breve subiré mis experiencias con: 5-MeO-DMT, Salvia Divinorum (fumado en Bong), 3-MMC y una mezcla de Metilfenidato con THC entre otras. Un fuerte abrazo.

    “As I Was Moving Ahead Occasionally I Saw Brief Glimpses of Beauty” (2000) de Jonas Mekas


    ¿Se puede despojar la imagen de connotaciones, de significados hasta encontrar la pureza, la inocencia. Hasta convertir el cine en la propia vida, en la que uno mismo da significado a todo aquello que experimenta y observa?
    Esa podría ser la premisa de Jonas Mekas a la hora de crear semejante documental de 5 horas compuesto de imágenes cotidianas que el director recopiló en su día a día durante más de 50 años. La esencia pura de la vida sin moraleja, contexto, espacio o tiempo y quizás la obra más impresionante de una de las personalidades más destacadas del cine experimental. Como el bien dijo: “el cine independiente es en sí mismo una nación. Estamos circundados de naciones del cine comercial, así como los indígenas de los Estados Unidos o de cualquier otro país están circundados del Poder Imperante. Somos la invisible pero esencial nación del cine. Somos el cine"
    Un trabajo que traspasa la barrera del propio medio.

    “Un homme qui dort” (1974) de Bernard Queysanne

    Basada en la novela maravillosa de Georges Perec es, de hecho, una lectura de la misma acompañada de imágenes que complementan todo lo que cuenta.

    Un estudiante decide no levantarse de la cama el día de sus exámenes de Sociología, abandonar sus estudios, romper toda relación con amigos y parientes, y recluirse en sí mismo. Más tarde se dedicará a deambular incansable por París, a ir al cine, a leer los titulares de los periódicos, pero como lo haría un sonámbulo. Para el estudiante todo forma parte de una vaga estrategia encaminada a alejarse de los deseos materiales, de la ambición y de su dependencia de los objetos, los ambientes, los sonidos y aromas de París.

    "En un primer momento es sólo una especie de lasitud, de fatiga, como si en un súbito instante te percataras de que desde hace mucho rato, horas, semanas, meses y años eres presa de un malestar insidioso, apenas doloroso y sin embargo insoportable que invade tu cuerpo. Duermes, comes, caminas. Contemplas el interior de tu propio vacío, glauco, aterrador e impotente. No puedes escapar de él. No estas despierto, y no despertarás jamás. No has hecho más que recorrer grandes ciudades, kilómetros de fachadas, escaparates, parques, muelles y carreteras."

    Gracias, Perec.

    Un estudio existencialista digno de ver (y leer).

    “El espejo” (1975) de Andrei Tarkovsky

    Andrei Tarkovsky o el cine hecho poesía. Ojo a esta recomendación, no es un director para todos por su estilo pausado-contemplativo. No es una de sus películas más conocidas (habría que poner por delante sin duda a La infancia de Iván, Solaris, Stalker o Andrei Rublev, por ejemplo) pero sí es de lejos su película más experimental y surrealista. Este es su argumento: “La película es una evocación continua de recuerdos y sentimientos del propio Tarkovsky que viajan en diferentes tiempos sin orden aparente: la relación con su madre, su infancia ... que se mezclan con material fílmico de noticiario sobre la Guerra civil española, la Segunda guerra mundial y el enfrentamiento entre la URSS y China por la isla Damanski. En la película suenan poemas escritos y recitados por Arseny Tarkovsky, padre del director. Retrata un pasado que es el suyo, pero también el de un país y el del acontecer mundial.”
    Imposible no dejarse llevar por su imagen lírica y evocadora, con la voz de Arseny acompañando los pasos inciertos de una humanidad que agoniza: “el hombre posee un cuerpo como una celda y oye por las rejas de su viviente cárcel la carraca del tiempo. No hay labor, ni intento, ni verso ni concepto. ¿Quién irá a bailar a aquella misma plaza en la que ya nadie está? Y sueña otra alma, vestida de diferentes ropajes: arde y corre, tímida, en busca de esperanza. Se quema y sin sombra, se aleja por la tierra.”

    “The Holy Mountain” (1973) de Alejandro Jodorowsky

    Hablar de Alejandro Jodorowsky es hablar de un artista todoterreno: dramaturgo, director de cine, actor, escritor de novelas gráficas tan maravillosas como El Incal junto a Moebius en los dibujos, precursor del Movimiento Pánico en el teatro junto a Fernando Arrabal y Roland Topor… y hasta psicomago.

    La Montaña Sagrada fue justo el siguiente trabajo cinematográfico de Jodorowsky después de El Topo, otra obra que bien podría ser digna de mención dentro de estas recomendaciones y que John Lennon calificó en su día de obra maestra (de ahí que La Montaña Sagrada contara con una buena parte de su presupuesto gracias a la contribución de The Beatles)

    Me quedo no obstante con esta última por la forma que representa cada visión del Tarot o de los individuos que controlan el poder universal. El mundo del Tarot, independiente de su valor real, posee una riqueza interpretativa tan grande que cualquier psiconauta siempre tiene en cuenta.

    Serie B: “Kiss Me Deadly” (1955) de Robert Aldrich y “The Body Snatcher” (1945) de Robert Wise

    La primera de ellas, uno de los primeros trabajos de Robert Aldrich siguiendo la tendencia del director en aquella época: cine de bajo presupuesto y argumentos que desembocan en finales rocambolescos.
    Para mí uno de sus trabajos más notables sin dejar de lado lo que ocho años después consiguió con "¿Qué fue de Baby Jane?" soportando a dos monstruos cinematográficos como Bette Davis y Joan Crawford en uno de los duelos interpretativos más tensos que recuerdo en el cine.

    The Body Snatcher, o El Ladrón de Cadáveres. Robert Wise en sus inicios más humildes con Boris Karloff y Bela Lugosi de protagonistas. Sobran las palabras.

    “3 Women” (1977) de Robert Altman


    Cómo olvidarse de Robert Altman. Probablemente su película surrealista por excelencia, con un contenido visual abrumador. Una de las menos conocidas de su filmografía pero que yo reivindico como su mejor trabajo.
    En 1993 dirigió otra maravilla como es Short Cuts basada en los relatos de Raymond Carver, uno de mis autores favoritos sobretodo en su apartado poético.

    “Baraka” (1992) de Ron Fricke

    Para mí EL DOCUMENTAL definitivo sobre la relación de los individuos con la naturaleza. Grabado en multitud de países con diferentes culturas, sin una sola línea de diálogo y con una banda sonora estelar en todos los ámbitos posibles. No existe argumentos, todo es una amalgama de diferentes situaciones que se suceden unas tras otras.
    Lo recuerdo como el único trabajo documental que una vez visto me dejó absolutamente atrapado en él, con el corazón bombeando a mil por hora y ante muchas ideas que abordar, intentando separar en mi mente cuestiones como el desprecio, la compasión, el terror o la vulnerabilidad ante lo que había visto. Un mindfuck en toda regla.

    “Orphée” (1950) de Jean Cocteau

    Mi adaptación favorita sobre la leyenda de este personaje mitológico.
    Orfeo es un poeta obsesionado con la Muerte (la Princesa) de la cual se enamora. Un día los esbirros de la Muerte matan a Eurídice, la esposa de Orfeo, y éste decide seguirla hasta el Inframundo para rescatarla.
    Dirigida por Jean Cocteau cuatro años después de su adaptación de La Bella y La Bestia. Surrealismo en blanco y negro.

    “La planéte sauvage” (1973) de René Laloux

    Animación para adultos y una de las grandes obras europeas del género. La película desarrollada en un futuro próximo muestra a la especie humana en el planeta de los gigantes Draags, donde son conservados como mascotas.
    Visualmente impecable con muchísimas referencias a la obra pictórica de Dalí.

    "Un perro andaluz" (1929) de Luis Buñuel

    Quizás el cortometraje experimental y surrealista más laureado y conocido del cine mundial. Dirigido por Luis Buñuel con la colaboración de Salvador Dalí. Date la oportunidad de verlo durante uno de tus viajes.

    “Altered States” (1980) de Ken Russell

    Lejos de la calidad cinematográfica de otras películas de esta lista pero muy interesante en su concepción. “Un científico cree que hay otros estados de conciencia que son tan reales como la vida cotidiana. Utilizando la privación sensorial y añadiendo medicamentos potentes y alucinógenos, investiga estos estados alterados y soporta experiencias que hacen que la locura parezca una bendición.” Llama la atención, ¿o no?
    El resultado sin embargo es desaprovechado en muchas facetas. Aun así es justo reconocer el aura tan psicodélico que rodea muchas de sus escenas. Una buena opción.

    “Las margaritas” (1966) de Vera Chytilová


    El cine checoslovaco contó en la década de los 60 (mediados hasta principios de los 70) con un movimiento cinematográfico particular. Así como el alemán contó con el Expresionismo, el italiano con el Neorrealismo o el francés con la Nouvelle Vague.
    La Nueva Ola Checoslovaca rompía con los estandartes del cine pasado y una de sus principales obras fue Las margaritas de Vera Chytilová. Una película sin línea narrativa que funciona como un compendio de situaciones alteradas y mezcladas sin ninguna aparente conexión entre sí. Comedia negra disparatada y joya del cine checoslovaco.

    “Limite” (1931) de Mario Peixoto

    Película experimental brasileña con un argumento sencillo que, sin embargo, desemboca en una auténtica obra maestra del cine mudo muy poco conocida. “Tres personas se hallan, sin comida, en un bote a la deriva; cada uno de esos personajes tiene un particular pasado.”

    “The Wicker Man” (1973) de Robin Hardy

    “Una carta que hace sospechar que una joven desaparecida ha sido asesinada lleva al sargento Howie de Scotland Yard hasta Summerisle, una isla en la costa de Inglaterra. Allí el inspector se entera de que hay una especie de culto pagano, y conoce a Lord Summerisle, el líder religioso de la isla...”

    No sabría muy bien cómo calificar la temática de esta película británica. ¿Terror, intriga, comedia negra, religión? Lo más justo sería decir que es un compendio de todas ellas. ¡Alucinante!

    “Synecdoche, New York” (2008) de Charlie Kaufman


    Primera película dirigida por este singular guionista de filmes como "¿Cómo ser John Malkovich?" o "Adaptation", ambas de Spike Jonze. Si habéis visto alguna de estas dos ya os podéis hacer a la idea de lo que tenemos en frente: mismo surrealismo con un toque más personal y propio.
    Este es su argumento: “Caden Cotard es un director teatral que proyecta representar una obra utilizando una réplica de Nueva York, de tamaño natural, dentro de un almacén.”
    El argumento no es NADA comparado con lo que abarca la película, para mi gusto una de las experiencias surrealistas más maravillosas de la pasada década. Un canto de desesperanza a la vida en base a situaciones tragicómicas.
    Última edición por jesuslevitante; 12/03/2018 a las 22:15

  2. #2
    Brutal post. Me has aclarado muchas dudas y dado seguridad. Gracias!!

  3. #3
    Muy bueno tu post! Y gracias por tomarte el tiempo de recomendar las pelis, Holly Mountain debería verla de nuevo!

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