Tema: 10 Semillas de Rosa Lisérgica

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  1. #1

    Smile 10 Semillas de Rosa Lisérgica

    Hola, este es mi primer mensaje aquí en el foro.

    He visto unos cuantos mensajes desde hace unos meses, no solo reportajes de viajes, y decidí publicar aquí mi reciente experiencia psicodélica. Hace muy pocos años que comencé a investigar. Tengo varias experiencias previas con hongos, y cuatro con cartones. Las flores de mi planta aliada se transforman en el humo de la vida, y aunque debilita mi cuerpo, fortalece mi espíritu. Aquí va mi contribución, una pieza más del puzzle de este casi infinito, universo consciente.


    Edito: (agrego unos datos que pueden interesar)

    Edad: 20 años, 60Kg, ayuno de doce horas.
    Preparación: 10 semillas molidas puestas en agua caliente, enfriada al natural por doce horas.
    La hierba me resulta impresindible durante los viajes (especialmente durante el primer año que cultivé flores, a los 16, cada viaje era una aventura psicodélica. Las flores te permiten manejar el poder que ellas tienen en el nivel que quieras; uno mismo decide si viajar lejos, y de que forma). Otra cosa: saqué algunas cascaritas de las semillas antes de molerlas, luego de pasarlas por agua.

    Sábado, 25 de julio, 2015.

    Me hallaba en una zona agreste, sur del Uruguay. A las 3 de la mañana crucé la linea. Tomé el jugo verde con semillas molidas que tenía escondido en un pastizal. Aunque no tan fuerte como la vez anterior, la sensación posterior era rayante y molesta. Mi incomodidad fue creciendo, junto con una sensación de profundidad visual en el espacio. En lo que calculé, sería más de una hora de una fastidiosa espera entre las matas, me di cuenta de golpe que el espacio era totalmente curvo, mi visión era insolitamente circular. Nunca imaginé algo tan brusco. Me levanté sobresaltado y heché a andar, estaba absurdamente enfadado. Todo volvía a ser normal, pero fui atendiendo cada vez más a una sensación de "oleaje" de algo que iba y venía. La realidad de percibir era lo que empezaba a hacerse patente cada vez más. Cuando podía percibir movimiento en todo mi alrededor y vomité, decidí fumar, y allí comenzó algo de verdad increible. Me trepé a un pino con cuidado, mientras fluía en torno algo como el viento, desde el sur, y por un instante creí que estaba en mitad de un temporal. Estuve incontable tiempo en la copa. La pared de pinos iba de oriente a occidente, veía muy lejos en todo el norte. Bajo la luz de la luna, sentí estar soñando. El paisaje con sus nubes altas me parecía lleno de vida aunque misterioso. Percibía explosiones sutiles de colores, que implicaban muchas sensaciones inexplicables. Al cerrar los ojos, aparecieron, en varias ocasiones, imágenes vivaces, abstractas. Había una cualidad de movimiento insólito en las mismas. Destacaban el rojo ladrillo y el azul morado, en una mezcla intrincada y fasinante de formas únicas. En la casa, rato después, seguía percibiendo cantidades de información directa. Una consciencia abstracta, silenciosa, se fundía con la propia, dando lugar a una organización danzante de luces. Sentí tener una ayuda para hacer y saber lo que quisiera. Allí recordé un sueño que tenía en la infancia, en el que había algo único. Me dirigía en auto con mis padres a un vivero hacia el noroeste, por la ruta 36. Pero en aquel viaje de sueños sentía que el mundo se disolvía en colores anaranjados, en una sensación de bienestar inefable. Era un sueño repetitivo. Mi mente funcionaba de manera diferente, y no quería encender la máquina, ni leer ni escuchar cualquier cosa. En la oscuridad estaba mi hogar. Me concentré en sentir una especie de rayos, o hilos, que cruzaban en todo mi cuerpo, y que me hicieron perder todo sentido de objetividad. Estaba flotando en la nada, mientras mi percepción se presentaba en rayos azulados por doquiér. Me dormí alucinando, y no soñe nada en absoluto, según recuerdo. Al despertar sentía una pesadez muy placentera, que no tardó en disolverse.

    Un saludo fraternal a toda la comunidad.
    Última edición por Tulio; 29/07/2015 a las 11:55

  2. #2
    Un Viejo Conocido Avatar de Ernst Jünger Conocido
    Ubicación
    Nube de Magallanes
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    385
    Yo tengo entendido que la LA-111 es bastante sensible al calor, probablemente hallas destruído la mayor parte del compuesto.

    Te hago una preguntilla, eran semillas compradas de esas para germinar y plantar o eran de una planta y las cosechaste vos mismo?
    Saludos
    3-MeO-2-oxo-PCE <3

  3. #3
    Señor Miembro Avatar de jorjos Conocido
    Ubicación
    Buenos Aires
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    180
    Buen report!, che te hago una pregunta por que no me quedo del todo claro, te parecio una experiencia positiva o no?, por que note que tuviste bastante enojo y desorientación por lo que escribís.

  4. #4
    No se si las sustancias que tienen estas semillas, en concreto la LSA, se destruyen con el calor o no. En cualquier caso, me encargué de que el agua no estuviera hirviendo, ni muy caliente tampoco. Realmente no se la temperatura, pero era caliente tirando a tibia. Quizás el agua natural sea más seguro, pero aluciné de lo lindo.
    He visto algunas ipomeas cerca de donde vivo, hay unas cuantas, pero no me fijé si tienen semillas en esta época. Se que tienen el mismo principio activo que las semillas que tomé, pero parece hay que tomar muchas para que haga efecto. Voy a probarlas cuando vea la ocasión. Esto que tomé son semillas de Argireya Nervosa. Las compré en una página de España, tengo entendido que son difíciles de plantar, pero quizás me informe y pruebe plantarlas, me encantaría que crecieran.
    Si, fue una experiencia positiva, en verdad magnífica, pero la subida fue sumamente violenta. Hasta el momento mismo de vomitar me sentía fatal. Tenía un enojo extraño al comienzo, mezclado con nauseas, una incomodidad que iba en aumento. La primera vez que tomé estas semillas, hace poco más de un mes, fueron menos, 8 en total. Después de tomar el bebaje sentí un calor en el estómago, abatimiento y nauseas, me acurruqué contra el piso pensando "que hice!, que hice!". En ambas ocasiones, después de vomitar, la cosa cambió por completo de rumbo. Estas semillas primero te revuelcan. Después son una maravilla. Una vez que pasó el malestar, quizás una hora y media después de beber, percibía el mundo de una forma muy diferente a lo habitual. Sentía el poder de la planta en mi percepción. Una de las conclusiones que me dejan los viajes a lo desconocido, en general, es que la percepción del mundo no es un asunto final. Cada ser vivo percibe a su modo, y poniendo en juego, por ejemplo, ciertas plantas de poder, los sentidos se agudizan y perciben de modos increibles desde la normalidad.
    Última edición por Tulio; 29/07/2015 a las 20:11

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